Claves para diabéticos para realizar el Camino de Santiago

Ser diabético no es un impedimento para poder hacer el Camino de Santiago y por ello desde la plataforma ‘Personas Que’ han ofrecido las claves para que los enfermos tengan la tranquilidad y las herramientas que necesitan para cumplir su objetivo.

Todas las personas necesitan un entrenamiento previo para ver cómo reacciona el cuerpo. Desde la plataforma han recomendado que los diabéticos salgan a caminar una hora diaria, comenzando con 10 minutos a paso pausado y después realicen diferentes cambios de ritmo, como comenzar con un minuto al trote y cinco tranquilos.

Además, antes de comenzar, han señalado que deben informar a su equipo médico para realizar un plan de medicación y un asesoramiento nutricional. De esta forma el especialista podrá trazar un plan de inyecciones de insulina basal y de acción rápida antes de cada comida, así como establecer un máximo de hidratos de carbono para cada comida.

Otra de las claves que han ofrecido es llevar un 25% extra de insulina para el viaje y tener en cuenta que la medicación tan solo dura un mes fuera del frío, por lo que es necesario llevar una nevera portátil y el kit de glucagón. Y por si acaso han recalcado que “tan importante es la insulina como la glucosa de emergencia” la cual debe ser de alto índice glucémico para evitar los casos de hipoglucemia, siendo más recomendable llevarlo en forma de gel o líquido.

Los pies de los diabéticos son especialmente delicados, por ello han señalado que el calzado es de los elementos más importantes. Calcetines de montaña, botas de media caña o zapatillas de trekking, con suela no muy rígida pero con un dibujo profundo con varias formas, transpirables e impermeables es el zapato adecuado. Además, deben cuidar especialmente la higiene de los pies y lavarlos con agua templada, jabón neutro, un antiséptico y mantener la hidratación en todo momento y el cuidado tanto en las uñas como en los pies.

Medir los niveles de glucosa debe ser un procedimiento habitual como han señalado los especialistas. Antes, durante y después de cada etapa y una hora más tarde de la finalización, porque con el calor es normal que las sensaciones de hipoglucemia se acentúen.

Para evitarlas han recomendado durante las marchas comer algún fruto seco y chocolate cada hora u hora y media y después comprobar la hipoglucemia. “Es importante porque aunque el diabético se sienta bien, el esfuerzo del camino puede disimular la sensación de tener bajos niveles de glucosa en sangre”, han señalado.

En el caso de sufrir alguna ampolla en los pies, no hay que quitar la piel, solo hay que vaciar el líquido, con lo que una aguja de insulina estéril puede ayudar.

Desde la plataforma han insistido en que hay que tener en cuenta que es muy importantes usar neveras para transportar la insulina, así como geles de frío y no exponer le glucómetro al sol porque puede dejar de funcionar por las altas temperaturas, al igual que le puede ocurrir a la bomba de insulina.

El director general de ‘Personas Que’, Tomás García, destaca que “hoy en día las personas con diabetes tienen un conocimiento y un control de la enfermedad mucho mayor. A través de nuestra plataforma pueden obtener información fiable además de contar con el asesoramiento de profesionales y herramientas para el control de la enfermedad que les pueden ayudar a enfrentarse a este tipo de retos y superarlos”.