El consumo de bebidas ricas en azúcares suele implicar una dieta menos saludable

De acuerdo con un estudio sueco presentado en la reunión anual de la Asociación europea para el estudio de la diabetes (European Association for the Study of Diabetes, EASD), celebrada en Estocolmo, las personas que consumen una gran cantidad de bebidas ricas en azúcares suelen comer alimentos poco saludables. En general, la elección de bebidas es indicadora de la alimentación en general.

Para su estudio, los investigadores de la Lunds Universitet analizaron datos de 25 112 personas con edades comprendidas entre los 45 y los 74 años con un IMC medio de 25,6 sin diagnóstico anterior de diabetes, enfermedad cardiovascular ni cáncer. Los sujetos respondieron a preguntas sobre su ingesta de bebidas, macronutrientes y 24 grupos de alimentos durante un período de 7 días.

Los autores observaron que un consumo elevado de bebidas azucaradas se asociaba de forma significativa con una menor ingesta de alimentos que suelen percibirse como saludables. Las máximas diferencias en la ingesta entre los consumidores de muchas y pocas bebidas azucaradas se observó en las frutas, las verduras, el yogur, los cereales de desayuno, el pan rico en fibra y el pescado.

Un consumo mayor de té y zumos se asoció con una mayor ingesta de productos saludables, especialmente fruta, verduras y yogures. Un consumo elevado de bebidas edulcoradas se asoció con una mayor ingesta de productos bajos en grasas, como la leche desnatada y margarinas. Un consumo elevado de café se asoció con mayor ingesta de carne y menor ingesta de cereales de desayuno.

El consumo de determinados tipos de bebidas se ha relacionado con el aumento o la reducción del riesgo de diabetes de tipo II, pero, según las conclusiones de los autores, los resultados del estudio indican que estas asociaciones pueden deberse al hecho de que las personas que consumen gran cantidad de estas bebidas también siguen una alimentación con pocos alimentos saludables lo cual, en combinación, se asocia con varias enfermedades crónicas, como la diabetes de tipo II.