Estrategias para prevenir la progresión de la prediabetes a DT2

De los 84 millones de adultos estadounidenses con prediabetes, aproximadamente 28 millones presentan progresión a diabetes tipo 2 en un plazo de 5 a 7 años. Nuestro objetivo fue evaluar si una estrategia terapéutica basada en la fisiopatología en vida real podría prevenir la aparición de diabetes tipo 2 en personas de alto riesgo.

Métodos

Realizamos un estudio observacional retrospectivo de personas con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 de un consultorio médico del sur de California, EE. UU. Se hizo una prueba de tolerancia a la glucosa oral a los participantes y se les asignó un estrato de riesgo en función de la presencia y la gravedad de la resistencia a la insulina, la disfunción de las células β y la glucemia (es decir, una concentración de glucosa en plasma a 1 h superior a 8,6 mmol/l durante una prueba de tolerancia a la glucosa oral). El tratamiento se recomendó en función del riesgo: metformina, pioglitazona, agonista del receptor del péptido-1 similar al glucagón (GLP-1) y abordaje terapéutico del estilo de vida para los participantes con gran riesgo de diabetes, y metformina, pioglitazona y abordaje terapéutico del estilo de vida para los pacientes con un riesgo intermedio. Las personas que rechazaron el tratamiento farmacológico fueron asignados al abordaje terapéutico del estilo de vida solamente. Se hizo un seguimiento de los participantes cada 6 meses y las pruebas de tolerancia a la glucosa oral se repitieron a los 6 meses y posteriormente cada 2 años o antes. El criterio de valoración principal de nuestro análisis fue la incidencia de diabetes tipo 2 de acuerdo con los criterios de la Asociación Americana de Diabetes (American Diabetes Association, ADA), durante el período del estudio (2009-2016). Este estudio está registrado en ClinicalTrials.gov con el código NCT03308773.

Resultados

Entre el 1 de enero de 2009 y el 31 de diciembre de 2016, evaluamos a 1769 personas con un mayor riesgo de diabetes, de las cuales 747 (42 %) tenían un riesgo alto o intermedio y recibieron recomendaciones de tratamiento farmacológico. De los 422 participantes analizados, 28 (7 %) presentaron progresión a diabetes tipo 2 (siete [5 %] de los 141 participantes que recibieron metformina, pioglitazona y abordaje terapéutico del estilo de vida, ninguno [0 %] de los 81 que recibieron metformina, pioglitazona, un agonista del receptor del GLP-1 y abordaje terapéutico del estilo de vida y 21 [11 %] de los 200 que solo recibieron abordaje terapéutico del estilo de vida) después de una media de seguimiento de 32,09 meses (EEM de 1,24). En comparación con los participantes que solo recibieron abordaje terapéutico del estilo de vida, el cociente de riesgos instantáneos ajustado de progresión a diabetes tipo 2 fue de 0,29 (IC del 95 %: 0,11-0,78, p = 0,0009) en los participantes que recibieron metformina y pioglitazona, y de 0,12 (IC del 95 %: 0,02-0,94 , p = 0,04) en los participantes que recibieron metformina, pioglitazona y un agonista del receptor del GLP-1. La mejora del funcionamiento de las células β fue el mejor factor predictor de prevención de la diabetes tipo 2.

Interpretación

La progresión a diabetes tipo 2 en personas con alto riesgo de diabetes se puede reducir notablemente con intervenciones diseñadas para corregir los trastornos fisiopatológicos subyacentes (es decir, la alteración en la secreción de insulina y la resistencia) en la práctica clínica real.