La incidencia en niños de la diabetes mellitus tipo 1 se ha duplicado en España en los últimos 20 años

La incidencia en niños de la diabetes mellitus tipo 1 se ha duplicado en España en los últimos 20 años. En concreto, como explica el Dr. Juan Pedro López Siguero, coordinador del nuevo “Manual Práctico de Endocrinología Pediátrica”, que han presentado la Asociación española de Pediatría (AEP) y la Sociedad de Endocrinología Pediátrica (SEEP), “cada año se diagnostican unos 1.000 pacientes con esta enfermedad”.

“La mejoría del tratamiento de estos pacientes en unidades pediátricas especializadas ha permitido mejorar su control metabólico y minimizar casi hasta su inexistencia muchas complicaciones en la edad pediátrica, como la retinopatía o la nefropatía”, añade el Dr. López Siguero.

Otro avance destacable, fruto de la labor desarrollada en las unidades pediátricas especializadas, es el relativo al manejo de la patología tiroidea, presente en uno de cada 2.500 recién nacidos. Según indica este especialista, “el despistaje del hipotiroidismo congénito mediantes cribados neonatales ha permitido evitar el retraso mental en miles de niños desde su instauración”. Para el Dr. López Siguero, “la relación entre las unidades bioquímicas, que realizan el análisis, y las unidades de endocrinología pediátrica, que establecen el tratamiento y realizan el seguimiento, es fundamental para que estos niños, que están abocados a un grave deterioro en el desarrollo neurológico, sean personas normales y asintomáticas durante toda su vida”.

Ambos expertos han subrayado que el aumento de casos de diabetes en la población infantil está directamente relacionado con la epidemia de obesidad y sobrepeso que registra España, el país europeo con mayor índice de ambas enfermedades, con un 12 y un 25%, respectivamente, y una prevalencia de hasta el 35-40% en algunas edades.

Ante el amplio espectro de patologías endocrinas a las que se enfrentan los especialistas pediátricos, y la necesidad de garantizar una atención multidisciplinar, la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica ha lanzado este nuevo manual, en el que se recogen las pautas de diagnóstico y derivación de estos casos, y que destaca el papel del especialista pediátrico en el objetivo de garantizar una correcta atención a los menores con estos trastornos.

En este sentido, el presidente de la SEEP, recuerda que “en los últimos años se ha registrado un crecimiento destacado del número de facultativos dedicados a esta área, así como de la producción científica, pero este impulso no ha venido acompañado de un reconocimiento oficial de la especialidad, lo que repercute en la atención a aquellos niños que tienen que aprender a vivir con una enfermedad crónica a temprana edad”.

En esta misma línea incide el profesor Serafín Málaga, presidente de la Asociación Española de Pediatría, que considera “fundamental reconocer la labor del endocrino pediátrico para garantizar un tratamiento adaptado a las necesidades de los pacientes infantiles y evitar que impacte negativamente sobre la calidad de la asistencia”.