La pérdida de hueso continúa dos años después de la cirugía bariátrica

Un nuevo estudio muestra que por lo menos dos años después de la cirugía bariátrica, la pérdida de hueso continua, incluso aunque el peso de los pacientes se estabilice. Estos resultados, obtenidos de pacientes sometidos a ‘bypass’ gástrico, el tipo más común de pérdida de peso, se presentaron en la reunión de la Sociedad Internacional de Endocrinología y de la Sociedad de Endocrinología (ICE/ENDO) de 2014,  celebrada en Chicago (Estados Unidos).

 
«Las consecuencias a largo plazo de esta sustancial pérdida ósea no están claras, pero podrían ponerles en mayor riesgo de fractura o rotura de un hueso», señala Elaine Yu, investigadora principal del estudio y endocrinóloga del Hospital General de Massachusetts, en Boston (Estados Unidos). «Por lo tanto, es posible que la salud ósea deba controlarse en pacientes sometidos a cirugía bariátrica», agrega.

 
El equipo de Yu informó anteriormente de que los pacientes con ‘bypass’ gástrico pierden densidad mineral ósea, un indicador de fragilidad del hueso, durante el primer año después de la cirugía. Debido a que la tasa de pérdida ósea fue alta, los investigadores siguieron supervisando a esos enfermos en este estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses.

 
El método de imagen estándar para medir la densidad mineral ósea, la absorciometría dual de rayos X (DXA), a veces puede dar resultados inexactos en individuos obesos, por lo que estos investigadores también la midieron usando un método que a menudo es más preciso, una especie de tomografía computarizada tridimensional (TC) llamada TC cuantitativa.

 
Estos científicos compararon la densidad ósea en la columna lumbar y la cadera de 50 adultos muy obesos: 30 de ellos sometidos a cirugía bariátrica y 20 que perdieron peso a través de medios no quirúrgicos pero similares a los enfermos quirúrgicos en cuanto a edad de referencia, sexo e índice de masa corporal. Tras la cirugía, casi todos los pacientes recibieron altas dosis de suplementación con calcio y vitamina D.

 
Dos años más tarde, la densidad ósea fue de entre un 5% y un 7% inferior en la columna vertebral y de un 7% a un 10% más bajo en la cadera en el grupo quirúrgico en comparación con el grupo control no quirúrgico, como se muestra en la TC cuantitativa y DXA.

 
Además, Yu resalta que los pacientes quirúrgicos registraron importantes y persistentes aumentos en los marcadores de resorción o reabsorción ósea, el proceso de descomposición de los huesos viejos que puede desempeñar un papel en la pérdida de hueso.

 
La pérdida de masa ósea en los pacientes quirúrgicos, dice Yu, se produjo a pesar del hecho de que no había perdido más peso en el segundo año tras la cirugía y tenían niveles estables de calcio y de vitamina D en la sangre. «Por lo tanto, la cuestión de la pérdida de masa ósea probablemente no está relacionada con la pérdida de peso en sí misma», sentencia.

 
Afortunadamente, ninguno de los pacientes de ‘bypass’ gástrico requirió tratamiento para la osteoporosis, según Yu, aunque señala que la cuestión es cuándo se detendrá la pérdida de masa ósea porque con el tiempo podría suponer un problema en términos de fracturas.

 
Aunque adultos obesos tienden a poseer mayor densificación ósea que las personas no obesas, tienen tasas similares de fractura en la muñeca y una tasa de rotura más alta en la pierna. Por ello, Yu recomienda a los pacientes de cirugía bariátrica que tienen factores de riesgo para la osteoporosis que se hagan pruebas de densidad ósea.

 
A pesar del riesgo para la salud ósea que puede tener el ‘bypass’ gástrico, Yu considera que «esta cirugía es el tratamiento más efectivo para la obesidad severa y ofrece fantásticos beneficios para la salud». Los autores de este trabajo planean investigar posibles causas de la pérdida de hueso observada, aunque Yu ya especula con que los principales cambios en las hormonas y grasas gastrointestinales, que ocurren casi inmediamente tras la cirugía bariátrica, podrían afectar a los huesos.