Sitagliptina añadida a la terapia habitual no incrementa el riesgo cardiovascular en diabetes tipo 2

La principal causa de mortalidad de al menos la mitad de las personas con diabetes tipo 2 es la enfermedad cardiovascular.

El tratamiento con sitagliptina, añadida a la terapia habitual, no incrementa el riesgo de presentar episodios cardiovasculares mayores, ni hospitalización por insuficiencia cardiaca en pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular establecida.

Así lo han demostrado los resultados del estudio ‘TECOS’ realizado a 14.671 pacientes de 38 países con al menos 50 años. “Es un trabajo que nos ha aportado tranquilidad en nuestra práctica clínica diaria porque es un fármaco que ya lo estábamos usando y con el que tenemos una amplia experiencia”, ha aseverado el jefe de servicio de Endocrinología y Nutrición de los hospitales universitarios de Quirón Madrid, Esteban Jodar.

Y es que, la principal causa de mortalidad de al menos la mitad de las personas con diabetes tipo II es la enfermedad cardiovascular. De hecho, estos pacientes tienen un riesgo de presentar esta patología de dos a cuatro veces superior al observado en la población que no padece ningún tipo de diabetes.

Además, tal y como ha recordado el especialista del servicio de Endocrinología y Nutrición de la Universidad de Referencia para la Atención al Paciente Diabético del Hospital Universitari y Politècnic de La Fe de Valencia, Juan Francisco Merino Torres, la diabetes provoca también que el sistema cardiocirculatorio tenga un peor pronóstico.

Muchos de los tratamientos disponibles para tratar esta enfermedad están vinculados a un aumento de algunos efectos adversos de la misma como, por ejemplo, las hipoglucémicas, las cuales tienen un impacto “muy importante” sobre la salud cardiovascular.

“Se sabe que una menor hemoglobina glicosilada mejora la salud cardiovascular, pero ninguna terapia ha sido capaz de demostrar que bajando dicha hemoglobina se reducía el riesgo cardiovascular”, ha apostillado el jefe de Hospitalización del servicio de Cardiología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Bareclona, Xavier García-Moll.

Ahora bien, desde hace algunos años, las autoridades regulatorias exigen que en este ámbito los fármacos, además de mostrar su eficacia y seguridad en los ensayos de desarrollo clínico, demuestren también que son seguros a nivel cardiovascular en pacientes con diabetes y elevado riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.

Por ello, los expertos han insistido en la importancia de los resultados obtenidos en el estudio ‘TECOS’, presentados previamente en las 75 sesiones científicas de la American Diabetes Association, celebradas en Boston (Estados Unidos), y publicados en el “New England Journal of Medicine”.

“Es la primera vez que se demuestra que un fármaco es seguro desde la perspectiva cardiaca, que no genera ingresos por insuficiencia cardiaca y que no aumenta el riesgo de hipoglucemias”,